Introducción
Aunque la implementación de un sistema RAID se
realiza normalmente por seguridad de la información,
ningún sistema es 100 % seguro. Si por ejemplo
un sistema RAID con redundancia sufre el ataque de un
virus, ataca a todas las copias de los datos, dejando
el sistema entero inservible.
Muchas aplicaciones de hoy en día demandan
que los sistemas de almacenamiento masivo cumplan
cuatro características:
Seguridad.
Disponibilidad.
Alta capacidad.
Altas prestaciones.
En 1987 se desarrolló en la universidad de
California desarrollaron el concepto de sistemas multidisco,
más conocidos como sistemas RAID. (Redundant
Array of Inexpensive Disks).
La seguridad de la información es la razón
principal por la que se utilizan los sistemas RAID.
Esto se consigue mediante la redundancia. La mayoría
de los sistemas RAID pueden soportar el fallo de uno
(y a veces más) discos sin perder información.
Los datos tienen que ser reconstruidos, pero no hay
pérdida de los mismos.
La alta disponibilidad en los sistemas RAID proviene
de la capacidad de las controladoras RAID para reconstruir
la información cuando se produce el fallo de
uno de los discos. El fallo a veces no es transparente,
pues se puede sufrir una pérdida en el rendimiento
del sistema.
Los sistemas RAID alcanzan gran capacidad utilizando
múltiples discos. En la mayoría de los
sistemas RAID, la capacidad del volumen es siempre
inferior a la suma de las capacidades de los discos
individuales. Ello es debido a que se utiliza parte
de esa capacidad para crear la redundancia de datos,
que permitirá soportar el fallo físico
de alguno de los integrantes de ese sistema RAID.
Todos los sistemas RAID utilizan las capacidades
de varios discos para incrementar sus prestaciones.
Las prestaciones son mejoradas dependiendo de la configuración.
Por ejemplo, aunque los sistemas RAID 1 guardan una
copia redundante de la información en otro
disco, las lecturas son más rápidas
que si fuesen en un único disco, ya que cogen
parte de la información a leer de cada uno
de los discos. Los sistemas RAID 0 mejoran las prestaciones
en lectura y escritura, ya que al dividir la información
en partes y trabajar sobre varios discos, reparten
este trabajo entre las distintas unidades, consiguiendose
mayores prestaciones que si se hiciese esa misma operación
sobre un único disco.
Dependiendo de la implementación RAID que
se utilice se consiguen unos objetivos u otros. Por
ejemplo, los sistemas RAID 0 no proporcionan redundancia,
sino que son sistemas creados para mejorar las prestaciones
y la capacidad.